GENTILICIOS DESPECTIVOS DE LA POBLACIÓN MESTIZA: EL CASO DE LAS CASTAS DE NUEVA ESPAÑA Y PERÚ
Abstract
Los gentilicios genéricos de los tres tipos de «razas mixtas», basados en la teorÃa de
razas hoy inaceptada, pero generalmente conocida, que difieren por el color de piel y ciertos
rasgos fÃsicos («blanca», «negra» y «amarilla») están lexicalizados por los internacionalismos
mulato (hijo de negra y blanco, o al contrario), mestizo (hijo de india y blanco, o al
contrario) y zambo (hijo de india y negro, o al contrario), los tres de origen castellano.
Aunque presentes en varias lenguas, los gentilicios mestizo (PT mestiço, FR métis, IT
meticcio, EN mestizo, DE Mestize, RU метиÌÑÑ‹ < FR; HR mestik), mulato (PT mulato, FR mulâtre,
IT mulatto, EN mulatto, DE Mullate, RU мулат, HR mulat) y zambo (ES MÉX lobo, ES HOND., BEL.,
GUAT. garÃfuna, PT zambo, PT BRAS cafuzo, FR zambo, IT zambo, EN sambo, DE zambo, RU ÑаÌмбо,
HR zambo), hoy en dÃa no están marcados y carecen de valoración calificativa (con excepción
de la lengua inglesa). Sin embargo, desde el punto de vista lingüÃstico, en el plano del
significado esconden unas peculiaridades culturales y antropológicas dignas de interés
cientÃfico. Con la colonización de América y el proceso del mestizaje de la población se
establece un régimen social jerárquicamente estructurado, que, a grandes rasgos, se puede
dividir en gente de razón y gente sin razón (León, 1924). El primer grupo hasta finales del
siglo XVIII incluÃa a los españoles peninsulares y a los criollos, mientras que el segundo
abarcaba a los indios y todos los tipos de grupos étnicos mixtos. Según Polić Bobić (2007), en
el habla coloquial de Lima del siglo XVIII existÃan hasta 18 adjetivos gentilicios, en la mayorÃa
despectivos, para las distintas castas, mientras que, según unos datos, en Nueva España habÃa
en total 16 tipos de razas. Una parte de estas denominaciones se encuentra en los tÃtulos de
las series de la pintura de castas, el género de pintura nacido en Nueva España, según unas
fuentes a finales del siglo XVII, que hoy se considera parte del barroco novohispano, llamado
también neobarroco hispano. La pintura de castas, mayormente elaborada en series de 16
cuadros, representa la población de la colonia en forma de retratos de una pareja de
progenitores «mixta» junto con su hijo. Son varias las hipótesis sobre el papel de estas obras
(descriptivo-informativo, ideológico, didáctico, función artÃstica, recuerdos de viaje), pero en
los últimos tiempos predominan las teorÃas posmodernas en el seno de estudios poscoloniales
y la opinión de que la pintura de castas reproduce una realidad social y racial extremadamente
compleja, dado que ya León (1924: 67) concluye que para una investigación antropológica es
evidente que la pintura de castas no representa datos verosÃmiles. Según López Beltrán (2008:
300), «entender la pintura de castas se ha convertido asà en una tarea historiográficamente
compleja». En el presente trabajo hemos intentado demostrar que detrás de las
denominaciones de todos los gentilicios que designan la población mestiza, tanto los conocidos
(mestizo, mulato, zambo) como los que han caÃdo en desuso (albarazado, cambujo, etc.), se
encuentra una motivación explÃcita, basada tanto en recursos lingüÃsticos (metáfora, analogÃa,
juego de palabras) como en las intenciones muy claras del denominador para establecer,
también a través del lenguaje, un sistema de jerarquÃa que, además en la sociedad, está
expresado asimismo en un campo semántico altamente marcado y poco opaco. Analizando los
gentilicios que forman parte de los tÃtulos de los cuadros (v. Tabla 1), intentamos demostrar la
evolución de los términos, asà como interpretar la presentación visual de los distintos tipos de
castas. En la actualidad se tiene constancia de unas 50 series de la pintura de castas. Para
ejemplificar el léxico investigado en este trabajo, respetando su volumen y sus lÃmites, fueron
elegidas por una selección aleatoria cuatro de ellas. Aparte de las formas provenientes de la
tabla anterior, en los documentos históricos y en las series de castas de otros autores aparece
una lista innumerable de gentilicios, cuyo análisis más detallado sobrepasarÃa los lÃmites del
presente trabajo. Por lo tanto, en vez de intentar analizar las definiciones, nos hemos centrado
en la motivación de los gentilicios tratando de establecer el mecanismo de denominación, asÃ
como los factores semánticos reiterativos. A grandes rasgos, el sistema de castas fue
estructurado jerárquicamente según el porcentaje de sangre española que tenÃa la población
mestiza, encontrándose en el bajo fondo de la sociedad la población negra, importada de
Ãfrica en calidad de esclavos, hecho resultante también de las representaciones de la casta de
negros (y mulatos) en la pintura de castas. El color de la piel y sus matices, unidos a los
recursos de metáfora y analogÃa, muchas veces con especies animales, presentan uno de los
factores de motivación más destacados a la hora de crear determinado gentilicio. El proceso de
creación de las denominaciones de distintos tipos de mestizos se establece a través de los
mismos recursos metafóricos utilizados en la denominación de especies y subespecies
zoológicas. Muchos de ellos proceden de adjetivos que se empleaban para los animales, sobre
todo refiriéndose al color de su pelaje: „[...] de este conjunto tan rico y variado, cuyo mundo
era el de la zoologÃa, el adjetivo se adaptó a las mezclas humanas” (Alvar, 1987: 96).
El exhausto lenguaje de mestizaje, hoy caÃdo en desuso y desconocido hasta por los
hablantes nativos, forma parte de un rico caudal lingüÃstico que, además de ser de interés de
los historiadores de la lengua, ofrece también datos valiosos para la comprensión de ciertos
fenómenos tanto históricos como culturales. Del inmenso número de términos utilizados para
designar a distintos tipos de población mestiza, dependiendo de su origen y color de piel, en la
lengua contemporánea, no sin cambios, se siguen manteniendo algunos de ellos.
Desde el punto de vista lingüÃstico, cabe destacar el desarrollo meliorativo del gentilicio
por excelencia, mestizo, raÃz del mestizaje, fenómeno cultural y antropológico que sobrepasa
las fronteras de la lingüÃstica, mientras que la forma base en la actualidad se ha convertido en
la denominación de la nación. Recordemos solamente México, alabado hoy como «nación
mestiza». El mismo es el destino del ex gentilicio cholo que, de designar despectivamente a los
indios y luego a los mestizos, en algunas variedades de español de América se convierte en un
sÃmbolo del orgullo nacional.
Por otra parte, los gentilicios que designan a la población negra y sus respectivos
mestizos descendientes, en español todavÃa no han sufrido el fenómeno de lo polÃticamente
correcto, como ha pasado en la lengua inglesa, donde el término negro se ha convertido en un
tabú tanto lingüÃstico como cultural. Sin embargo, en español contemporáneo, tanto de
América como de España, se nota cierta tendencia a crear los «eufemismos» pertenecientes a
la categorÃa de afrodescendientes (afroeuropeo, afrocolombiano, afroecuatoriano, etc.)




